
Un periódico local informa en el día de hoy, de que un 36% de los jóvenes deBilbao que tienen entre 18 y 27 años y hacen “gaupasa”,consumen drogas ilegales los fines de semana y un 77% lo hace bebiendo alcohol.
Esto quiere decir que unos 11.000 jóvenes se autoagreden al tomar drogas ilegales: cannabis, speed, cocaína, pastillas de drogas de síntesis; poniendo muchos de ellos en riesgo su propia salud, integridad física y la vida de los demás si conducen o participan en agresiones.
Hay que destacar que hay otros 12.500 (30%) que no participan de las salidas nocturnas y tienen otro concepto del ocio y la diversión.
Los consumidores de drogas se inician muy jóvenes, en edades cercanas a los 11-12 años para el tabaco, que es la droga de inicio por excelencia, porque el que no sabe fumar tabaco será muy improbable que pase a la siguiente droga que es el cannabis ( marihuana, hachís) y cuya edad de comienzo ha descendido a los 13-14 años.
Se comienza por curiosidad, por desafío e imitación-presión de los amigos; en los fines de semana y con presencia casi siempre del alcohol en forma de litronas o botellones.
A medida que caen los años, algunos en su necesidad de definirse y ” ser alguién” irán a consumos de otras drogas, como las pastillas de éxtasis, anfetaminas o speed, y cocaina, cuando no a experimentar con drogas de diseño muy agresivas para el cerebro, como la ketamina, GHB…Ligan y asocian las drogas con la idea de diversión y creen que es necesario drogarse para “estar de marcha” y pasarlo bien.
Esta asociación de drogas y/o alcohol unidas al no dormir, al ruido agresivo de los decibelios, a la pérdida progresiva del autocontrol y sufrir intoxicaciones, con la consiguiente “animalización” por “descerebración” del cerebro pensante y racional, hacen que se produzcan situaciones extremas incluso de riesgo vital: comas etílicos, psicosis o raptos de locura, paradas cardiacas, violencia física con lesiones, accidentes de tráfico…
Ante esta realidad surgen HEROES ANONIMOS: sanitarios, ambulancias, bomberos, equipos de vigilancia y seguridad, conductores de transporte público…que se entregan día a día, y sobre todo los “findes”, con generosidad y profesionalidad extremas, para mitigar, salvar y ayudar a los irresponsables, que aún sabiendo los riesgos del consumo de drogas, persisten una y otra vez en seguir tomándolas.
TODOS ESTAMOS HECHOS DEL MISMO BARRO, PERO NO DEL MISMO MOLDE
[...] algún tiempo rendiamos homenaje a todos los héroes anónimos, que cada fin de semana, en sus puestos de emergencias, están disponibles y dispuestos a dar su [...]