El tabaquismo vivió su etapa dorada, sin cortapisas, en los años cincuenta, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Fueron años de publicidad y de crecimiento social, ligado al prestigio y el estilo de vida americano.
El tabaco estaba muy extendido en los paises del primer mundo, al que España todavía no pertenecía.
Las industrias tabaqueras se amparaban en un pseudocientifismo y en la credibilidad de personajes públicos, para atraer al mundo adulto y progresivamente a mujeres y jóvenes.



